Cómo Viajar Con Gatos Y No Pasarlo Mal

Viajar con gatos y no morir en el intento

Los gatos son animales muy independientes, pero al mismo tiempo muy hogareños y territoriales. No son muy amantes de los cambios de lugar, por lo que los viajes no les entusiasman. Por ello, si vas a realizar unas vacaciones cortas (menos de una semana), lo ideal es que te organices para dejar a tu mascota en casa, con todo cubierto en cuanto a comida, necesidades fisiológicas y atenciones personales (visitas de alguna persona de confianza). Y si no te quieres separar de él o te vas por más tiempo, aquí te damos algunos consejos básicos para viajar con gatos y no morir en el intento. ¡Es posible!

Elige bien tu alojamiento

Por ‘elegir bien’ entendemos, sobre todo, que tu alojamiento acepte mascotas, ya sea un hotel, un apartamento privado, un camping o cualquier otra solución. Además, lo ideal es que sea un lugar relativamente tranquilo, que pueda ‘hacerlo suyo’ y donde no haya otros animales que le puedan ‘disputar’ el espacio.

Cómo transportarlo

Si viajas en autobús, en tren o en avión, necesitarás respetar unas normas básicas para el transporte. En todos esos casos y también en coche, lo más adecuado es transportar a tu gato en un transportín. Su tamaño debe de ser lo suficientemente amplio como para que el gato se pueda sentar cómodamente sin tener que agachar la cabeza y en el que se pueda dar la vuelta libremente. Además, deberás asegurarte que no se puede abrir accidentalmente. Para ello, utiliza bridas, cierres de seguridad o algún elemento de bloqueo.

Todo en regla antes de viajar con gatos

Al viajar con gatos, debes asegurarte que todo está en regla. Principalmente en lo relativo al chip identificativo y a su documentación sanitaria. En el primer caso, es algo así como el DNI de tu mascota, que en los viajes adquiere todo su sentido, por si ésta se extraviara. En el caso de la documentación sanitaria, es importante acreditar que el animal tiene todas las vacunas al día y goza de buena salud, especialmente si se viaja a otro país. Infórmate en la embajada correspondiente para conocer los requisitos que exige cada Estado.

Crea su espacio en el destino

Y una vez que se ha llegado al destino, lo fundamental es crear un espacio propio para tu mascota, a ser posible un cuarto independiente, poco ruidoso y tranquilo. En él liberará sus feromonas, que le ayudarán a ganar confianza con su nuevo lugar y no asustarse. Y en él habrá que disponer su arenero, su comida, su agua y sus juguetes. Dale tiempo, puede que necesite unos días para sentirse verdaderamente a gusto y mostrar su carácter habitual.

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